Reflexiones para un futuro resiliente: Resumen de las Jornadas sobre Incendios Forestales 2026
Tras dos días de intenso debate técnico e institucional en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Natural (UPM), concluyen las jornadas "Lecciones aprendidas y retos futuros en incendios forestales". Como profesionales del sector, la principal conclusión es clara: nos enfrentamos a un cambio de paradigma donde el fuego ya no es solo un problema forestal, sino una emergencia de protección civil de carácter estructural.
Compartimos los puntos clave y las conclusiones de mayor impacto para nuestra red:
- 2025, un año de inflexión: La pasada campaña se consolidó como una de las más catastróficas, con récords de superficie quemada en Castilla y León (más de 143.000 ha) y episodios extremos en Extremadura y Galicia, como el incendio de Larouco-Quiroga-Oencia, el más grande de la historia de España con 35.000 ha. Estos incendios han demostrado comportamientos explosivos que superan cualquier capacidad de extinción convencional
- De la extinción a la gestión integral del riesgo: Existe un consenso unánime entre administraciones y expertos: más medios de extinción no evitarán los grandes incendios. El foco debe desplazarse hacia la prevención estructural y la gestión activa del territorio. Invertir en "verde" (gestión de monte vivo) es mucho más eficiente que gastar en "negro" (extinción y restauración)
- El desafío de la interfaz urbano-forestal: Con núcleos de población cada vez más integrados en el paisaje forestal, la prioridad operativa se ha centrado en defender vidas y bienes, lo que a menudo hipoteca la capacidad de frenar el avance del fuego en el monte. Es urgente mejorar la ordenación urbanística y la autoprotección en los núcleos de población.
- El factor humano y la prevención social: Cerca del 95% de los incendios en España tienen origen humano. Más que la despoblación, el problema crítico es la desvinculación de la población con el monte y el abandono de los usos tradicionales. Necesitamos una sociedad que no solo use el monte para el ocio, sino que comprenda y valore la importancia de su gestión activa.
- Rigor técnico y comunicación: Se ha reivindicado el papel de los ingenieros de montes e ingenieros forestales como unas de las voces más cualificadas a la hora de liderar la toma de decisiones. Asimismo, se destacó la necesidad de un periodismo ambiental especializado que huya del amarillismo y ayude a contextualizar la complejidad del fenómeno.
- Investigación y justicia: La labor del SEPRONA y la Fiscalía de Medio Ambiente es vital para reducir la impunidad, aunque la determinación de la autoría sigue siendo un reto técnico complejo debido a la inmensidad y complejidad del medio natural
Conclusión final: La lucha contra los incendios es una responsabilidad compartida. No podemos permitir que el monte sea la "víctima" silenciosa de la falta de gestión. El camino hacia el futuro pasa por un territorio gestionado, rentable y resiliente, apoyado en una gobernanza coordinada y una sociedad concienciada
Un agradecimiento especial a los organizadores por generar este espacio de transferencia de conocimiento tan necesario y que deberá tener continuidad en el futuro.
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