El Colegio de Ingenieros de Montes rechaza y condena categóricamente la actividad
incendiaria acontecida en Galicia en los últimos días, y solicita la mayor disposición
de medios de investigación posibles para perseguir a quien prende fuego al bosque,
una actividad tipificada como delito en el Código Penal de nuestro país.
Las ya más de 6.000 hectáreas calcinadas en Galicia durante estos días ponen de
manifiesto la dificultad que entraña todavía la persecución de los delitos incendiarios,
por lo que debemos recordar la necesidad de dotar de más medios a los profesionales
que trabajan duramente para evitar que los montes ardan, especialmente cuando los
incendios son provocados.
La dramática cifra de 400 incendios provocados en unas pocas horas no puede quedar
en el olvido. Es necesario, como el Colegio de Ingenieros de Montes ha reclamado
en otras ocasiones, eliminar la impunidad incendiaria en nuestro país.
No podemos olvidar que el coste de un bosque que arde es muy superior al de una
cifra económica: la pérdida de un bosque supone tener que renunciar a muchos beneficios
que el monte aporta a la sociedad, desde la captación de agua y fuente de vida para
miles de especies animales y vegetales hasta su oferta de ocio.
Hoy en día son menos del 5% los incendios forestales que tienen lugar debido a causas
naturales. Por eso el Colegio de Ingenieros de Montes pide que la profesionalidad
de quienes luchan contra este tipo de delitos debe verse apoyada por la dotación
de medios necesaria para poder llevarla a cabo.