Incluso en tiempo de crisis económica, y aunque no nos demos cuenta, todos, en mayor
o menor medida, consumimos bosque. Todos consumimos naturaleza. Nuestra sociedad
consume no sólo sus materias primas, sino un sinfín de servicios que proporciona
más allá de la madera agua de calidad, biodiversidad, paisaje, recreo, biomasa y
ahora más que nunca, sumideros de carbono.
Carlos del Álamo, Decano del Colegio de Ingenieros de Montes, advierte de la “necesidad
de crear una economía forestal que revierta sus ingresos en la mejora de nuestro
medio ambiente. El monte genera empleo y servicios, y la biomasa, superávit”. De
hecho la biomasa, especialmente en su aplicación a la energía térmica, no ha dejado
de crecer “A pesar de las trabas administrativas y los recortes en subvenciones
a la producción de biomasa, su implantación sigue aumentando en los hogares y la
industria, y se espera que para el año 2020 sea una fuente de energía autosuficiente”,
recuerda.
En el Día del Trabajador, el Colegio de Ingenieros de Montes quiere recordar que
incluso en esta etapa tan dura para nuestra economía, el monte puede crear empleo.
Y debemos aprovechar esa oportunidad. La inversión es mínima y los resultados, garantizados.
España es un país forestal. Casi el 50% de nuestro territorio es monte, y debemos
aprovechar la oportunidad que nos brinda de beneficiarnos de su riqueza natural
en un sentido positivo y con responsabilidad. “Con una inversión de 100€ por hectárea
de monte arbolado dedicada a la biomasa de uso energético se crearían 75.000 empleos
en la industria forestal relacionada con el monte –afirma Del Álamo-. Esto supondría
una inversión total para el Estado de unos 600 millones de euros, pero entre los
impuestos y el retorno por actividad económica, las Administraciones percibirían
unos ingresos de unos 725 millones de euros”. La biomasa forestal es, por tanto,
una de las poquísimas actividades económicas que en este momento es capaz de generar
una balanza de resultados positiva.
Por cada megavatio generado por biomasa forestal, el bosque español es capaz de
crear 10 empleos en el medio rural, y este es el ratio más alto de todas las energías
renovables. Este dato no es una aproximación; el Plan de Energías Renovables del
Gobierno contempla que 10 millones de toneladas de biomasa de uso energético generan
10.000 puestos de trabajo. El Decano del Colegio de Ingenieros de Montes insiste
en que “la biomasa es sin duda la energía renovable más social porque es la que
más empleo genera”. Se calcula, por ejemplo, que la actividad de producción de biomasa
reduce en España el riesgo de que se produzcan el 70% de los incendios forestales
que sufrimos. “Los ingenieros de montes creemos en el monte rentable el que crea
empleo, es capaz de ser económicamente autosuficiente a través de una buena gestión,
y mejora la calidad de vida de los ciudadanos”, defiende Carlos Del Álamo.