La celebración del patrón de los Ingenieros de Montes el pasado 4 de octubre comenzó con un acto emotivo en el Colegio de Ingenieros de Montes durante el que el Decano, Alejandro Valladares Conde, descubrió los retratos de los decanos que han luchado desde esta institución por nuestra profesión. Desde Pío García Escudero (1955-1958) y hasta el anterior decano, Emilio Serrá Payá (1991-1995), fueron homenajeados por sus familiares y amigos Jaime Cebrián (1962), José Mª Sanz Pastor (1962-1971), José Mª Rubio Mazón (1971–1975), Eusebio Elorrieta Quesada (1975–1983), José Andrés Torrent Guasp (1983–1987), Ramón Martínez Ramón (1987–1991).
Una vez en el Instituto de Ingeniería de España, y contando con la asistencia a nuestra jornada de San Francisco de casi doscientas personas, Valladares Conde dio paso a Miguel Allué-Andrade, que introdujo a su vez a quienes participaron en una breve exposición sobre la profesión y su futuro académico, que a tantos preocupa. Sobre estos aspectos reflexionaron el Director de la Escuela de Ingenieros Técnicos Forestales, Javier Zazo; El Director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Antonio Notario; El Decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales, Juan Martínez y Santos Castro Fernández, Secretario General de Tragsa. Todos ellos destacaron que atravesamos un proceso de adaptación de nuestra profesión a una nueva corriente académica y tecnológica. Satisfechos por los logros alcanzados en cuanto al futuro de nuestra profesión, que ha cumplido ya los 150 años de vida, el objetivo principal es ahora sentar las bases correctas para que el cambio de dinámica en la profesión a la que nos enfrentarnos para ponernos al día con Europa sean los más correctos y garanticen la existencia de buenos profesionales en nuestro país.

Con la entrega de medallas a quienes cumplían 50 años como colegiados se dio comienzo a los homenajes de la tarde. Alfonso Alegría Jiménez, Luis Berbiela Gómez, Federico Cañas Diebel, Manuel Díaz Pichardo, José Ferrando Pla, Vicente García Pérez, Fernando Gil Díaz Ordóñez, José Luis Molina Vicente, Jesús Rueda Ramos, Juan Ruiz de la Torre y José Taboada Lobit celebraron con nosotros, al recibir las medallas del Colegio con su nombre, que llevan ya medio siglo colegiados y dedicados a la profesión.
Como Colegiado de Honor ha sido distinguido en 2006 Francisco Rovira Corominas, según decisión del Colegio de Ingenieros de Montes, reunidos en Solsona en Asamblea General el pasado 22 de junio y previo informe de la junta de Decanos Autonómicos. Rovira recibió esta distinción en reconocimiento a su desarrollo profesional: como Propietario forestal fundó la Asociación de Propietarios Forestales del Solsona. En 1996 pasó a ser gerente del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña, tras haber sido Consejero Comarcal del Solsona y Concejal del Ayuntamiento de Lladurs. En 1999 se convirtió en Gerente de FORESPIR (agrupación transpirenaica que agrupa los sectores del bosque y la madera de Cataluña, Navarra, Aragón y sur de Francia), de la que es actualmente Administrador delegado. Preside el Consorcio Forestal de Cataluña y la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, COSE, y como tal, la representa en el Consejo Gestor de la Plataforma Española Tecnológica Forestal e Industrias Derivadas. Es Vicepresidente primero de la USSE (Unión de Selvicultores del Sur de Europa), de la Confederación Europea de Propietarios Forestales (CEPF) y de PEFC-ESPAÑA (Asociación para la Certificación Forestal Española).
El reconocimiento al ejercicio profesional de algunos de nuestros compañeros supuso el final de nuestro encuentro anual. Las medallas concedidas a la actividad profesional han sido otorgadas este año a José María García Vila (Sellés), por sus Servicios prestados al Colegio, dentro del mérito Colegial; y dentro de este mismo ámbito recibió la medalla al Colegiado distinguido por su Actividad Colegial Miguel Ángel Delmas Pérez de Salcedo. También fueron homenajeados Ramón Argüelles Álvarez (a la Actividad Académica); J. Alberto Pardos Carrión (a la Actividad Investigadora); Mateo Castelló Mas (a la Actividad en la Administración); Román Arregui del Valle (a la Actividad en la Empresa); Manuel Fraga Iribarne (a la Actividad en el Ámbito Político); J. Miguel Montoya Oliver (a la Actividad en el entorno de las Publicaciones); Manuel Martín Lobo (a la Actividad en los Medios de Comunicación); Francisco García (a la Actividad en Instituciones) y Pino Pliego Alegría (al Ejercicio Libre de la Profesión).
Destacó especialmente la presencia de Fraga Iribarne en el acto, que hizo un esfuerzo por estar con los compañeros de profesión a pesar de que su agenda le había mantenido ocupado durante la tarde en la real Academia de Historia. Honrado y satisfecho por la entrega de la Medalla del Colegio de Ingenieros de Montes, no quiso marcharse sin hacer alusión con espontaneidad e ingenio a las reflexiones sobre la realidad y el futuro de nuestra profesión que habían tenido lugar unos minutos antes.
Allí mismo, en el Salón Semicircular y los Jardines del Instituto de Ingeniería tuvo lugar el cóctel de clausura del Día de San Francisco que reunió en un ambiente relajado a los casi 200 asistentes casi hasta la media noche.

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