SESION 5 -EL INGENIERO DE MONTES EN LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS Y EN ORGANISMOS INTERNACIONALES

Moderador: Javier García Cañete
DIRECTOR GENERAL DE UNIVERSIDADES. CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN Y CULTURA. COMUNIDAD DE MADRID

Ponente: Miguel Castroviejo Bolibar
CONSEJERO DE MEDIO AMBIENTE EN LA REPRESENTACIÓN PERMANENTE DE ESPAÑA ANTE LA UNIÓN EUROPEA. MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES - Ponencia

Relator: Francisco Javier Jiménez Peris PROFESOR TITULAR DE LA ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIEROS DE MONTES DE CÓRDOBA

CONCLUSIONES

Posibles temas para comunicaciones

Evolución del papel y de las funciones del Ingeniero de Montes en la Administración.

El Ingeniero de Montes en la Administración del Estado.

El Ingeniero de Montes en la Administración Autonómica.

El Ingeniero de Montes en los Ayuntamientos.

El Ingeniero de Montes en la Administración Europea.

El Ingeniero de Montes en los Organismos Internacionales: FAO, Banco Mundial, UNESCO, BIRD, etc...

Distribución de competencias. Empleo público.

Comunicaciones Presentadas

Bordons Escobar, José Luis - Los puestos para Ingenieros de Montes en la Administración Autonómica

Butler Halter, Francisco - El Ingeniero de Montes en los Ayuntamientos

Cal Casals, Rafael - Economía Rural y Monte en la Comunidad Valenciana

Jiménez Shaw, Concepción - Situación actual de las competencias Forestales en la Dirección General de Obras Hidráulicas. Aportación de los Técnicos Forestales a los Planes Hidrológicos

Rojas Briales, Eduardo - Oportunidades e Impedimentos de Nuevos Mercados Profesionales en las Entidades Locales

Resumen de Comunicaciones

ECONOMÍA RURAL Y MONTE EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

El autor expone su punto de vista de como concibe que debe ser un monte desde la perspectiva del aprovechamiento de su producción de productos forestales y basándose en ello expone cual puede ser el papel del Ingeniero de Monte.

Se hace un estudio en este sentido, de una zona concreta de nuestro territorio nacional, pero sus planteamientos son posibles de aplicar, con las peculiaridades propias de cada región, al resto del país.

Así dice que el monte se debe concebir como una empresa, cuya renta principal son los jornales que produce y además otras rentas secundarias, tales como la madera, los pastos, el recreo, como sumidero de carbono y otros como la protección del suelo contra la erosión y la protección de la flora y la fauna.

Considera que para ello, es necesario disponer de mano de obra en la proximidad del monte, dado que el bosque mediterráneo necesita de especiales cuidados para su supervivencia, pues al no recibirlos se debilita, aumentando con ello el peligro de desaparición por el fuego y las plagas.

Por otro lado menciona que las comarcas rurales de montaña de esta Comunidad, se están despoblando por falta de incentivos por lo que los trabajos forestales son un apoyo para la época de paro agrícola.

Expone que la Administración forestal debería invertir anualmente en todos los montes públicos desde su responsabilidad como administradora y gestora pues los Ayuntamientos deben velar por su patrimonio forestal y el nivel de vida de sus ciudadanos.

Actualmente las inversiones son muy pobres y el estado de los montes dista mucho de su óptimo selvícola y propone un Plan decenal de actuaciones con datos de los resultados económicos a tener en cuenta.

Todos estos proyectos y actuaciones en el ámbito del monte deberían ser promovidos por los Ayuntamientos, propietarios de ese monte y beneficiarios de los mismos en ultimo término.

Aquí es donde, resalta el autor, reside el papel del Ingeniero de Montes, como experto en la ciencia forestal, con capacidad profesional para proyectar, dirigir trabajos y planificar futuras actuaciones, tanto de ordenación de los montes, labores selvícolas y técnicas de aprovechamiento de los productos madereros y no leñosos, producidos por el monte y en el monte.

Finalmente menciona que cuando los Ayuntamientos no quieran realizar trabajos como necesarios, la Administración debería de actuar de "oficio", indicando que de esta forma se conseguiría que el Ingeniero de Montes se implique mas en la mejora de los montes públicos y dado que en la CC.AA. existen 262 pueblos que tienen montes públicos, podrían ser una fuente importante de empleo para nuestros titulados jóvenes recién terminados su estudios en las Escuelas.

OPORTUNIDADES E IMPEDIMENTOS DE NUEVOS MERCADOS PROFESIONALES EN LAS ENTIDADES LOCALES Y AUTONÓMICAS

Expone con nitidez las posibilidades importantes de obtención de empleo para los técnicos forestales, que debido al profundo proceso realizado en España de descentralización del Estado a las Comunidades Autónomas y también a los Ayuntamientos, que existen actualmente, siempre y cuando se pudieran cumplir tres premisas, las cuales serían las siguientes:

Introducir en la formación universitaria o por vía de Master posteriores, una especialización en administración local donde se refuercen aquellos conocimientos y habilidades necesarios para responder adecuadamente al técnico universalista requerido(contabilidad pública, derecho administrativo, parques y jardines, turismo rural, desarrollo rural, etc.) además de la formación propia de la titulación de Ingeniero de Montes.

Facilitar la devolución de las facultades gestoras a los Ayuntamientos propietarios de montes, que lo deseen, con la condición de que dispongan de un Técnico Forestal y sobre la base de un plan de gestión vigente y un acuerdo formal que incluya las responsabilidades respectivas, incluidas las económicas.

Concienciar al colectivo forestal de las oportunidades derivadas de esta cuestión, debiéndose implicar en ello los Colegios, Universidades y Asociaciones profesiones como PROFOR, resaltando la gran trascendencia que puede tener esta ampliación del ámbito profesional.

Ello debido, a que los Ayuntamientos, en su mayor parte, buscan profesionales con sinergia de facultades para ahorrar costes de personal.

Se menciona que en la actualidad trabajan en la Administración del Estado y de las Comunidades Autónomas, entre 1100 y 1200 Ingenieros de Montes e Ingenieros Técnicos Forestales y ello en comparación con el numero de Ayuntamientos existentes(8.000), 50 diputaciones, 7 Cabildos Insulares, 3 Consells Insulars, 42 Comarcas en Cataluña. También varias Comunidades están diseñando un escalón intermedio entre las provincias y los municipios.

Todo ello ilustra suficientemente la importancia de este nuevo "nicho profesional", en liza.

EL INGENIERO DE MONTES EN LOS AYUNTAMIENTOS

La comunicación insiste en el tipo de formación que recibe el Ingeniero de Montes en las Escuelas, preguntándose si está capacitado para dar soluciones a las actuales demandas en el campo del Medio Ambiente y afirma que al menos en el ámbito de las Administraciones locales, no lo está.

Mas adelante afirman que estas Administraciones gestionan aproximadamente un 20-25% del total del Presupuesto de la Administraciones Públicas, el cual va destinado a resolver necesidades y demandas del ciudadano, por lo que se precisa de profesionales capaces de aportar soluciones concretas.

Expone que en el ámbito del Medio Ambiente a escala local, la forma de actuación tiene unas características muy peculiares y particulares por lo que hay que aportar actuaciones concretas para gentes con una cultura elevada que exige soluciones de calidad.

Opinan, los autores, que es necesario entender el medio en sus facetas natural, cultural e histórica, con el fin de emitir un diagnostico preciso y profundo de su estado actual, por lo que el Ingeniero de Montes tiene que ser un profesional culto, capaz de captar las necesidades que le plantea su cliente y ser respetuoso con la sensibilidad de la gente hacia su propio entorno, es decir, es necesario un profesional del siglo XXI, con capacidad para demostrar que sus soluciones son mejores que las planteadas por otros, o sea debe ser competitivo.

Vuelven a hacerse la pregunta: ¿las Escuelas de Ingenieros de Montes forman en la actualidad profesionales como los descritos?. De nuevo la respuesta es no.

Y concluyen sugiriendo que debería crearse un nuevo modelo de Escuela de Ingenieros de Montes, como un lugar donde se forme a profesionales con conocimientos, sensibilidad e ingenio, expertos de lo Microforestal capaces de dar soluciones a las nuevas demandas de una nueva sociedad.

SITUACIÓN ACTUAL DE LAS COMPETENCIAS FORESTALES EN LA DIRECCIÓN GENERAL DE OBRAS HIDRÁULICAS

A pesar de la transferencia de competencias en materia forestal a las Comunidades Autónomas, (hasta el punto que en sede estatal sólo han quedado -además de la de dictar la legislación básica- competencias de coordinación, residenciadas principalmente en la Dirección Gral. de Conservación de la Naturaleza), hay otros organismos dependientes del Estado con importantes funciones en la materia: los Organismos de Cuencas intercomunitarias, que llevan a cabo no solo los planes de restauración hidrológico-forestal, sino la ejecución de estos, y la restauración de cuencas y de riberas.

Sin embargo, por diversas razones, han ido desapareciendo de las Confederaciones Hidrográficas los titulados que tienen conocimientos, y por lo tanto atribuciones, en esta materia: los Ingenieros de Montes e Ingenieros Técnicos Forestales. En concreto de 37 Ingenieros de Montes que había en las Confederaciones Hidrográficas han pasado en la actualidad a 5, de los cuales 2 se van a jubilar en breve.

En la práctica por lo tanto, se están encomendando estas actuaciones forestales ( restauraciones hidrológico- forestales y restauraciones de cuencas y riberas) a titulados que no reciben formación alguna en esta materia, fundamentalmente Ingenieros de Caminos, con lo que se pone en grave riesgo la satisfacción del interés general que persiguen este tipo de obras.

Los Ingenieros de la rama forestal -ahora en franca minoría en la Administración General del Estado- han perdido multitud de puestos de trabajo en los Servicios de Aplicaciones Forestales de las Confederaciones Hidrográficas, y en la propia Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas, probablemente porque la Administración cede a la presión de otros colectivos más numerosos. Lo cierto es que en las Relaciones de Puestos de Trabajo estas plazas o bien se abren a otras titulaciones -previo cambio, o no, de la denominación del puesto- pero conservando siempre sus funciones, inequívocamente forestales, o bien se cubren sin respeto a la Relación de Puestos de Trabajo por técnicos inadecuados.

Esta situación trae consigo que las actuaciones en este campo no se lleven a cabo con la garantía que supone un estudio por los facultativos adecuados, lo que redunda en perjuicio del interés público. Lo anterior es especialmente grave si se tiene en consideración que se están poniendo en juego no solo importantes inversiones con dinero procedente de fondos europeos, sino también los propios ecosistemas hídricos, altamente dependientes de la conservación del complejo agua-suelo-vegetación.

Como solución inmediata, parece imprescindible la modificación de las Relaciones de Puestos de Trabajo, a fin de que las titulaciones que se exigen en los puestos con contenido forestal sean únicamente las de Ingenieros de la rama forestal.
De no adoptarse esta medida, la única solución posible sería que las Confederaciones renunciaran a llevar a cabo este tipo de actuaciones, y las dejaran en manos de los órganos forestales de las Comunidades Autónomas, que sí tienen el personal adecuado para llevarlas a cabo, so pena de incurrir en un auténtico despilfarro de los fondos europeos.

Conclusiones

La Asamblea General, en su reunión del 20-12-02, ha elevado a definitivas las conclusiones contenidas en el borrador elaborado por el Comité Organizador del Congreso, con las ampliaciones y matizaciones que se debatieron profundamente en la citada Asamblea.

Desde este momento, las conclusiones aprobadas constituyen un mandato y una referencia obligada para los Órganos de Gobierno de la Asociación y Colegio de Ingenieros de Montes.

5.A.- El Ingeniero de Montes tiene la formación suficiente y necesaria para realizar múltiples actividades de su competencia en los municipios españoles. Por tanto se debe potenciar la figura del Ingeniero de Montes municipal.

5.B.- La única forma de dotar de competencias a nuestra profesión es la inclusión de materias adecuadas dentro de las materias troncales de los estudios conducentes a la consecución del título oficial de Ingeniero de Montes.