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SESION 3 - LA POLÍTICA FORESTAL |
Moderador: Luis
Federico Sepúlveda González
DIRECTOR GENERAL DE MEDIO NATURAL DE LA CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE
DE LA COMUNIDAD DE MADRID
Ponente: Mariano Torre Antón
DIRECTOR GENERAL DEL MEDIO NATURAL DE LA CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE
DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN - Ponencia
Relator: Francisco Jarabo Sánchez
JEFE DE SERVICIO DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE CONSERVACIÓN DE LA
NATURALEZA. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE
Posibles temas para comunicaciones
Ley del Estado.
Leyes autonómicas.
Incidencia en el aprovechamiento, conservación y mejora de los montes.
Incidencia sobre el empleo.
Gestión forestal sostenible. La conservación de montes y el desarrollo sostenido.
Ordenación de áreas forestales.
La propiedad forestal y su problemática.
Ayudas públicas a los montes españoles.
Valoración de montes.
Política agraria y forestal de la Unión Europea.
Política europea de Medio Ambiente.
Comunicaciones Presentadas
Benito Cardenal, Pedro - Políticas de la Administración del Estado y de las administraciones autonómicas
Domínguez Torres, Gloria - La Certificación Forestal en Cataluña. Una Oportunidad Profesional
Ferrando Pla, José - Ley del Estado. La Propiedad Forestal y su problemática
Gené Será, Jordi - La Ordenación de Áreas Forestales
Rey Quintana, Diego Simón - El Ingeniero de Montes, la Constitución Española y la Ley de Montes
Tejera Gimeno, Rosario - Sostenibilidad e Ingeniería de Montes: una necesaria relación
Resumen de Comunicaciones
LEY DEL ESTADO Y LEYES AUTONÓMICAS
Se recuerda la inexistencia de una Ley Básica que garantice la conservación, mejora y aprovechamiento de los montes españoles adaptada a las circunstancias constitucionales y administrativas actuales. La Ley de Montes de 1957 es preconstitucional.
El retraso en su promulgación dificulta la tarea de elaboración de la nueva Ley, pues diversas CC.AA. disponen ya de leyes autonómicas, en su ámbito competencial. Esta dificultad añadida procede de la necesidad de adecuar las vigentes leyes autonómicas con la Ley Básica del Estado, sin herir sentimientos políticos. Es una cuestión complicada pero imprescindible. Crear la conciencia ciudadana de su necesidad puede ayudar a conseguirlo.
Por todo ello se anima a los colegiados, con los medios que dispongan, a concienciar a los gobernantes sobre la importancia de promulgar la nueva Ley Básica de Montes.
Finalmente se sugiere que la Ley del Estado debe actuar sobre unidades biológicas pues la naturaleza no entiende de divisiones administrativas, evitando disparidad de criterios o actuaciones inconexas. La Ley debe obligar y comprometer a todos por igual.Otra comunicación reitera la inexistencia de una Ley Básica de Montes adaptada a los preceptos constitucionales actuales que, cito textualmente, evite la creación de reinos de taifas en cada una de las Comunidades Autónomas de España. De ello, tenemos parte de responsabilidad nosotros.
A continuación acompaña algunos artículos de la Constitución Española, mandatos en el territorio nacional, que afectan a diferentes aspectos del mundo forestal.GESTIÓN FORESTAL SOSTENIBLE
Resume la comunicación los orígenes y detalla el proceso de certificación forestal. En síntesis pretende garantizar al consumidor que los productos forestales proceden de una gestión forestal sostenible. En el proceso, una tercera parte independiente asegura que un producto, proceso o servicio cumple determinados requisitos y exigencias.
Existen diversos sistemas de certificación forestal. En España dominan el FSC, impulsado por una ONG conservacionista y el PEFC de la iniciativa privada, los propietarios e industria forestal europea. Por otro lado, el sistema español de Certificación Forestal contempla tres posibles alternativas: Certificación individual, de grupo y regional.
En Cataluña se creó la Asociación Catalana Promotora de la Certificación Forestal, que agrupa a la práctica totalidad de agentes sociales del sector y que utiliza el sistema PEFC.
El proceso de Certificación regional adoptado en Cataluña proporciona nuevas oportunidades de empleo debido a:La necesidad de realizar auditorias internas por muestreo para controlar que los propietarios adheridos cumplen los compromisos adquiridos (plan de ordenación, compromisos de gestión y contratación de empresas de explotación adscritas al sistema). Esta auditoría interna será realizada por técnicos forestales, pues su especialización supone una mayor probabilidad de superar las auditorías externas de terceros.
Los propietarios deben presentar un Plan Técnico de Gestión y Mejora Forestal, Plan de Ordenación o Plan Simple de Gestión aprobado por la Administración. Aunque no se exige la firma de un ingeniero de montes el aumento de complejidad y calidad de estos documentos prácticamente excluye a otros titulados.
La necesidad de aumentar la profesionalización de las empresas de aprovechamientos, al tener que adquirir ciertos compromisos para trabajar en montes incluidos en el sistema de Certificación.
Concluye la comunicación exponiendo que la Certificación forestal no debe verse como una amenaza sino como una importante oportunidad profesional.En otra comunicación el autor muestra su inquietud ante el gran interés existente en adoptar un tipo u otro de certificación forestal. Si lo que se trata de evitar es la explotación incontrolada de bosques, se expone que gestionando de acuerdo con la Ley de Montes de 1957 no hay nada que temer. Esto es válido tanto para los montes públicos, ordenados o no, y también para los privados, aunque más difícil, especialmente para los de pequeña superficie. Cita ejemplo de señalamientos y reconocimientos finales de aprovechamientos en los años cincuenta en los que se cumplía con la Ley.
ORDENACIÓN DE AREAS FORESTALES
La comunicación se centra en ciertos aspectos de la ordenación de montes arbolados resaltando que es uno de los estudios y realizaciones más importantes de la profesión. Apunta como imprescindible la necesidad de garantizar la regeneración natural, sin pérdida de tiempo, después de realizar las cortas. El retraso en la regeneración produce daños irreparables. Se fija el plazo de un año, cualquiera que sea el método de corta y regeneración adoptado en el proyecto de ordenación para obtener la regeneración natural. Ello requiere realizar los estudios y observaciones precisos antes de redactar el proyecto de ordenación. La ordenación de un monte no debe ser solamente el conteo y medición de los árboles.
La comunicación va más allá, proponiendo la no autorización de proyectos de ordenación que no aseguren la regeneración natural sin perder tiempo (con preparación del suelo si es preciso). Sólo en casos justificados debe acudirse a la siembra o plantación.
Se cita ejemplo de un pinar de silvestre en la Sierra de Guadarrama con 100 años de ordenación en el que se han duplicado las existencias en volumen, se ha aumentado el número de árboles métricos un 70 % y se ha extraído un volumen tres veces que el que había al inicio.
Respecto del pastoreo, debe prohibirse totalmente en los tramos de corta y reproducción. En zonas con pastoreo autorizado se permitirán solo cortas de policía y las selvícolas programadas.
Otra comunicación insiste en la diversidad de funciones que desempeñan los montes españoles, entre las que deben resaltarse la conservación del suelo, la producción de madera, la caza, el turismo, la protección de fauna y flora, etc. Esta diversidad condiciona la ordenación de áreas forestales cuando confluyen en espacio y tiempo intereses contrapuestos justificando, aún más si cabe, la necesidad de planificación y gestión de los distintos recursos. El profesional debe analizar las posibles incompatibilidades y marcar prioridades así como buscar alternativas óptimas de gestión para satisfacer la creciente demanda social de usos.
En ocasiones será preciso acudir a especialistas de otras titulaciones en aspectos muy concretos de la ordenación, si bien el papel de coordinador de equipos multidisciplinares en esta materia debe ser ejercido por profesionales de montes.
En otro orden de cosas, se significa la labor de las CC.AA. que trabajan en mejorar y adecuar las Instrucciones Generales de Ordenación de Montes Arbolados de 1970, adaptándose a las nuevas necesidades, contemplando tanto la función productora como otras generadoras de recursos, directos o indirectos. Es preciso adaptar la figura del Proyecto de Ordenación, signo distintivo de la gestión forestal sostenible en el proceso de certificación forestal, de acuerdo con las orientaciones de las Conferencias de Río y de Helsinki.
También se recuerda la labor pendiente de elaboración y actualización de numerosos proyectos de Ordenación con sus respectivas revisiones.
Finalmente se detallan los elementos a considerar en el proceso de planificación del monte y determina la importancia de una buena preparación de ingenieros, así como de técnicos y especialistas.PROBLEMÁTICA DE LA PROPIEDAD FORESTAL
Se destaca en la comunicación la importancia de las externalidades o beneficios indirectos del monte: en general, la propiedad forestal no es en absoluto rentable para el propietario, pero sí lo es para el ciudadano que disfruta de los bienes aportados por el monte y que el propietario no "cosecha".
En el caso de los montes del Estado o de entidades públicas, de Utilidad Pública, los gastos de conservación y mantenimiento, que se cargan al presupuesto público deben concebirse como contrapartida a los beneficios que aportan a la sociedad.
En el caso de los montes privados se propone una concentración de propiedades, que debería ser obligatoria en algunos casos. De esa unidad de concentración sería acreedor cada propietario en función del valor de lo aportado. Con ello se incrementaría la renta de todos los propietarios al disminuir los gastos de corta, transporte, etc., al tiempo que serviría para constituir mayores masas forestales si se las dotara de algunos beneficios bien elegidos.
Otra comunicación propone la dedicación de esfuerzo y recursos para conocer los límites legales de los montes públicos, para deslindar y amojonar aquellos que no lo están, así como la utilización de nuevas tecnologías (GPS, cartografía digital) para facilitar y mejorar esta labor.AYUDAS PÚBLICAS A LOS MONTES ESPAÑOLES
La importancia territorial y socioeconómica de los montes privados españoles exige una mayor atención por parte de las administraciones autonómicas. Por ello se anima a articular una serie se medidas de política forestal para aumentar la rentabilidad de estos terrenos y la profesionalización. Entre estas medidas se propone la concentración del minifundio, la creación de infraestructura viaria, aumento de la mecanización en las explotaciones, impulso del movimiento cooperativo, etc. Se requiere para todo ello el consiguiente apoyo técnico y financiero.
La pequeña y mediana industria precisa igualmente el fomento de economías de escala, concentración y mejora de la calidad de sus productos, así como ayudas financieras para modernizar instalaciones y maquinaria. La aplicación de este tipo de medidas aumentaría la presencia de profesionales especialistas en industrias forestales.POLÍTICA EUROPEA DE MEDIO AMBIENTE - (RED NATURA 2000)
De los diferentes aspectos contemplados por la política europea de Medio Ambiente, la comunicación se centra en la Directiva 92/43 CE, relativa a la conservación de los hábitat y de la fauna y flora silvestres. En ella se establece el procedimiento de creación de la Red Natura 2000. Alrededor de un 33% del territorio forestal español puede quedar incluido. Ello constituye un riesgo de involución en el uso de los montes hacia actitudes y prácticas conservacionistas desmedidas, ajenas a la realidad.
Conseguir armonizar las funciones de conservación de la biodiversidad de nuestros montes con las funciones protectoras, productoras y con el uso social constituye un importante reto profesional, al tiempo que una gran oportunidad.PLAN FORESTAL ESPAÑOL
Se pone de relieve la importancia a corto plazo de las acciones territoriales previstas en el Plan Forestal Español, desarrolladas a través de Convenios entre el Ministerio de Medio ambiente y las CC.AA.
En especial se señalan las relativas a restauración hidrológico-forestal. La administración y gestión de las inversiones precisas para la ejecución de estos trabajos, la licitación, dirección de obra y consiguiente recepción serán realizadas por las Confederaciones Hidrográficas y Sociedades Estatales de Aguas.
El autor muestra su preocupación y requiere solución ante el hecho de que estos organismos han mantenido y mantienen una política sistemática de amortización de puestos de ingenieros de montes y técnicos forestales en sus plantillas, en beneficio de otros titulados.OTROS TEMAS
Se incluyen en este bloque distintas consideraciones y sugerencias genéricas que afectan a más de un tema de los expuestos con anterioridad.
Se resalta la necesidad de mejorar la comunicación con la Sociedad, captando su sensibilidad y sus demandas, al tiempo que se sensibiliza, divulga y transmiten los elementos de "cultura forestal", acortando las distancias que nos separan.
Se destaca la dedicación e importante labor realizada por los ingenieros de montes en los montes públicos, en especial en los de Utilidad Pública, a lo largo los años. En la actualidad se aprecia un preocupante desconocimiento de esta circunstancia por numerosas CC.AA. y entes locales. Esta afirmación esta motivada por la ausencia o disminución de titulados de montes o por la sustitución de estos por titulados sin los conocimientos precisos sobre ordenación y gestión racional de los montes.Hemos dejado para el final el resumen de la comunicación "Sostenibilidad e ingeniería de montes: una necesaria relación" al exponer un tema que afecta de forma horizontal, no solo al objeto de esta sesión "La política forestal" sino a todos los aspectos profesionales de nuestro colectivo y que se han tratado y tratarán en otras sesiones.
En la comunicación se expone el reto que supone para la ingeniería en general los planteamientos de sostenibilidad: junto a sus valores tradicionales de eficiencia productiva y rentabilidad económica, actualmente la ingeniería debe contribuir a un crecimiento sostenible, permanente y de calidad.
Existen aportaciones anteriores en esta línea (consideración de soluciones alternativas, la doctrina sobre impacto ambiental, etc.) sí bien tratan la cuestión a posteriori. Sin embargo el enfoque del desarrollo sostenible exige que en todas las fases de la ingeniería (planificación, diseño, ejecución y gestión) se garantice la permanencia y conservación de los recursos naturales a largo plazo.
Los principios que inspiran la sostenibilidad caen próximos a los forestales, aunque debemos exigirnos profundizar en su significación y contenido para incorporarla a nuestro pensamiento, métodos e instrumentos de trabajo con seriedad y rigor. Partimos con ventaja en esta cuestión y estamos en condiciones de acometer la regeneración de la profesión y proyectarla hacia el futuro.
Detalla el documento algunas aportaciones en este campo del colectivo forestal, desde el s. XIX, como los debidos a De La Torre, Pascual y Bosch, pasando por los trabajos de Ceballos, Ruiz de la Torre, López Lillo y finalmente se cita la metodología de la planificación física aplicada al medio natural del profesor Ramos con sus diferentes aplicaciones.
En el plano institucional forestal, tanto nacional como internacional también se ha incorporado la sostenibilidad como elemento fundamental en diferentes directrices, documentos estratégicos y de planificación.
Corresponde a la investigación forestal avanzar en la ampliación de la sostenibilidad en todos los ámbitos de nuestra especialidad, revisando y adaptando los métodos y modelos tradicionales, así como desarrollando otros nuevos.
La formación de nuevos ingenieros debe estar impregnada por el enfoque y valores de sostenibilidad. Todas y cada una de las materias de la carrera deben contemplar, junto con sus contenidos actuales, el nuevo contexto de la sostenibilidad.
Finalmente se hace una llamada de atención a la seriedad y al rigor. No debemos engañarnos cuando decimos que la sostenibilidad es otra forma de designar nuestro tradicional principio de persistencia. Este último fue formulado para garantizar la continuidad de las rentas económicas del monte, mediante la permanencia de la masa. El principio de persistencia puede ser perfectamente sostenible si su enfoque exclusivamente económico se amplía al espectro completo de todas las funciones del monte.
La
Asamblea General, en su reunión del 20-12-02, ha elevado a definitivas
las conclusiones contenidas en el borrador elaborado por el Comité Organizador
del Congreso, con las ampliaciones y matizaciones que se debatieron profundamente
en la citada Asamblea.
Desde este momento, las conclusiones aprobadas constituyen un mandato y una
referencia obligada para los Órganos de Gobierno de la Asociación
y Colegio de Ingenieros de Montes.
3.A.- Es necesario llegar a un consenso entre la Administración general del Estado, las Comunidades Autónomas y el Parlamento para la aprobación urgente de la Ley de Montes y Aprovechamientos Forestales.
3.B.- La política forestal debe equilibrar las demandas de la sociedad urbana con las necesidades del medio rural, en el marco del desarrollo sostenible y de la cohesión territorial.
3.C.- Existen opiniones contrapuestas, en relación con la gestión de los montes de Utilidad Pública, en cuanto a la administración responsable de la misma.
3.D.- Dada la gran superficie forestal que comprende la Red Natura 2000 y la orientación exclusivamente conservacionista que presenta, condicionando así en gran medida aspectos productivos de los montes, es conveniente compatibilizar debidamente los objetivos de esta figura de protección.
3.E.- Uno de los objetivos de la política forestal española debe ser el de crear empleo estable, profesionalizado, de calidad y bien remunerado en las zonas rurales, evitando así la despoblación que éstas sufren actualmente.
3.F.- La política forestal debe ser activa, en el sentido de que debe favorecer la ordenación y la gestión sostenible de los montes. No se debe confundir la protección de los espacios con la "no intervención" en los mismos.
3.G.- Debe corregirse la política sistemática de amortización de puestos de Ingenieros de Montes y de Ingenieros Técnicos Forestales en beneficio de otros titulados, llevada a cabo por las Confederaciones Hidrográficas y Sociedades Estatales de Aguas, especialmente en lo relativo a las acciones de restauración hidrológico-forestal contempladas en el Plan Forestal Español. Esto también sería extensible a otros departamentos de la Administración relacionados con la gestión de los montes.