Sesión 1 - La Identidad Profesional

Moderador: D. Ramón Tamames.
INGENIERO DE MONTES DE HONOR

Ponente: Jesús Casas Grande
JEFE DE ÁREA DEL ORGANISMO AUTÓNOMO DE PARQUES NACIONALES. MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE
Ponencia

Relator: Héctor Pipió Gelabert
JEFE DE SECCIÓN. DEPARTAMENTO DE MEDIO AMBIENTE DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA

CONCLUSIONES

Posibles temas para comunicaciones

El Ingeniero de Montes en los países de la UE.

Denominación. ¿Nuevo nombre para el ingeniero de montes?.

El Ingeniero de Montes técnico generalista de la naturaleza y el medio ambiente.

La demanda de ingenieros de montes por la sociedad.

Proyección en los países del Tercer Mundo, y especialmente América Latina.

Papel del ingeniero de montes como proyectista, contratista, director de obra y sus relaciones con los propietarios, las empresas privadas y las Administraciones Públicas.

El concepto de ingeniero de montes en los orígenes de la profesión y en la realidad actual.

Acuerdos de Bolonia y Praga.

Comunicaciones Presentadas

Bordons Escobar, José Luis - La palabra "Montes" en la Administración y en la Legislación

Carazo Rodríguez, Alejandro - Marketing estratégico de la Profesión de Ingeniero de Montes

Carazo Rodríguez, Alejandro - Se Buscan Técnicos Apasionados e Intuitivos. Nuevas claves del éxito profesional: Habilidades sociales e inteligencia emocional

Domínguez Torres, Gloria - La Mujer y la Profesión Forestal

Ferrando Pla, José - El Ingeniero de Montes en los paises de la Unión Europea

García Álvarez, Antonio - El Ingeniero de Montes del S.XXI

Matey Tortuero, Miguel - El Ingeniero de Montes y su Competencia Profesional en la Cadena de Valor del Sector Forestal

Pons Rullán, Bartolomé - Marketing de la Profesión de Ingeniero de Montes

Pons Rullán, Bartolomé - Nuevo Nombre para Nuestra Profesión

Resumen de Comunicaciones

Las nueve comunicaciones presentadas son bastante heterogéneas, pero en definitiva, haciendo un esfuerzo sintetizador, se puede decir que manifiestan las siguientes alternativas:

1) En cuanto al nombre de la profesión: se plantea el mantenimiento del nombre actual o el cambio de éste. El cambio debe hacerse extensivo a las publicaciones y a los órganos colegiados que tienen que ver con la profesión (revista, colegio, asociación, etc.).

2) En cuanto a la amplitud de conocimientos: se defiende una formación de tipo generalista o más bien especialista que han de impartir las escuelas correspondientes. La abundancia de centros docentes (cinco en la actualidad), puede favorecer esta especialización en las enseñanzas.

3) En cuanto a la amplitud de objetivos profesionales: se aboga por el mantenimiento de la base territorial de actuación (espacio forestal o monte) ubicada en el sector primario o por la diversificación de los campos de dedicación (empresas y resto de sectores productivos). El acotar el campo de actuación supone un mayor control y dominio de éste.

Las propuestas que se plantean se pueden agrupar en dos conceptos que denominaremos opciones conservadoras y opciones renovadoras, sin ánimo de atribuir ninguna connotación peyorativa ni por supuesto política a estos nombres.

1) Opciones conservadoras

Las comunicaciones y opiniones que hemos englobado bajo esta denominación, se caracterizan por los siguientes aspectos:

- La permanencia del nombre actual para la titulación.

- La necesidad de una formación generalista de base en las escuelas y que la especialización sea una opción personal con posterioridad a los estudios reglados.

- La conveniencia de circunscribir nuestra actuación al ámbito territorial forestal dirigiendo la mayor atención a un aspecto u otro en función de las demandas de la sociedad o, mejor dicho, en base a las directrices políticas de los gobiernos.

De este último aspecto se deduce la voluntad de actuar con generosidad dando entrada a otros titulados en los procesos de planificación y decisión, trabajando en equipos de carácter multidisciplinar.

En cierta manera son criterios que provienen de la óptica administrativista, ligada sobre todo al concepto tradicional de gestión de montes públicos en sentido amplio y al de control de las fincas forestales particulares.

2) Opciones renovadoras

Las comunicaciones que apuestan por la renovación, defienden los siguientes principios:

- El cambio de nombre para la titulación, aplicando criterios de marketing para crear un nombre-marca que sea percibido y valorizado por la sociedad, independientemente de los contenidos de este nombre (formación y competitividad) que se supone son buenos o que en todo caso serian objeto de otro análisis. La palabra "monte" ha perdido presencia y relevancia en los organismos y entidades de dentro y fuera de la Administración.

- La adquisición de una formación especializada que dé opciones a participar en los diferentes trabajos de la cadena forestal en los tres sectores productivos (agrario, industrial o servicios). Se considera que el concepto de ingeniero no es compatible con tener una formación generalista y en consecuencia superficial. Es necesario, por otra parte, formar a los ingenieros en técnicas de inteligencia emocional para ser más competitivos.

- La ampliación del ámbito de las posibilidades de trabajo para tener opciones en diferentes empresas y campos distintos del territorio forestal en el sector primario.

- El favorecer la presencia e integración de las mujeres en la profesión sin discriminaciones de ningún tipo. Se defiende la necesidad de una mayor presencia en los medios de comunicación.

El hecho de que se mencione este último aspecto en este grupo de opciones, no significa, lógicamente, que en el primero se rechace este requerimiento o que sea incompatible con los principios que se postulan en él.

Se trata de visiones que provienen sobre todo de ingenieros que trabajan en el ámbito privado y que inciden en ocupar los espacios y posibilidades en este campo laboral, en competencia con otras titulaciones y profesiones colindantes.

La mayoría de las comunicaciones recogen aspectos de este segundo grupo de opciones, son cinco sobre dos, mientras que el resto manifiestan criterios al margen de estas dos opciones.

Conclusiones

La Asamblea General, en su reunión del 20-12-02, ha elevado a definitivas las conclusiones contenidas en el borrador elaborado por el Comité Organizador del Congreso, con las ampliaciones y matizaciones que se debatieron profundamente en la citada Asamblea.

Desde este momento, las conclusiones aprobadas constituyen un mandato y una referencia obligada para los Órganos de Gobierno de la Asociación y Colegio de Ingenieros de Montes.

1.A.- El Ingeniero de Montes del siglo XXI debe mantener sus rasgos de identidad profesional tradicionales sin dejar de abrir nuevos horizontes: nuevos ámbitos de trabajo, nuevas especialidades, etc. En definitiva, abrirnos a otros campos del medio ambiente, porque estamos capacitados para ello.

1.B.- El cambio de nombre para la titulación se manifiesta como una opción importante. La pérdida de cuota de mercado en la demanda de profesionales se atribuye a que nuestro nombre no se asocia a las capacidades reales de los profesionales.

1.C.- El colectivo progresará fomentando la reflexión, el debate y la participación, mediante todos los medios que ofrece la Asociación y el Colegio a los Ingenieros de Montes: página web, foros de debate, grupos de trabajo, Asambleas Generales, e incluso se podrá extender este debate a otros colectivos implicados.

1.D.- Desde un enfoque equitativo, el colectivo tiene la responsabilidad moral del ejercicio de la solidaridad, ya sea entre los propios profesionales o de cara a los países del tercer mundo o en vías de desarrollo.

1.E.- El monte debe concebirse como un ente generador de diversos tipos de bienes y servicios utilizables en beneficio del ciudadano y como tal debe ser gestionado por un profesional conocedor de la ciencia y tecnología forestal, como es el Ingeniero de Montes.

1.F.- Aunque el mundo rural va a seguir siendo el campo general de actuación de los Ingenieros de Montes, muchas de las demandas sobre el mismo nos van a venir dadas a partir de la sociedad urbana.

1.G.- No existen fronteras para la actividad económica y tampoco puede haberlas para el desarrollo de la profesión. La única defensa contra la competencia es el conocimiento y la innovación. Hace falta un esfuerzo colectivo para abrirse a la sociedad, y este esfuerzo comienza con una mejora de nuestra formación académica. Hay que actuar como motor tecnológico y participar en la formación de la opinión.